EDICION 1055
del 20/12/05
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COCINA Y SABORES
por Martín Molteni
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Internación
"Jorge está delicado"
Jorge Porcel se encuentra internado desde hace un mes en el Mount Sinai Medical Center de Miami. Fue operado de apendicitis pero su cuadro se complicó con una neumonía. Lo acompaña su mujer Olga.

El teléfono de la habitación 707 del Mount Sinai Medical Center de Miami Beach sonó sólo una vez, y una voz triste y apesadumbrada atendió. Era la de Olga, la mujer que acompaña desde hace muchos años a Jorge Porcel (69). “Ahora no es momento de hacer declaraciones, ni de decir nada. Jorge está muy delicado”, se limitó a decir, colgando rápidamente el auricular. Tanta desazón se debe a que su marido se encuentra internado desde los primeros días de noviembre y su pronóstico preocupa a su familia y los médicos.
Una operación de apendicitis fue la causa de su internación en primera instancia, pero luego todo fue complicándose. Cuando estaba recuperándose de la intervención, se enfermó de neumonía y cuando estaba mejorando, se volvió a complicar su cuadro de apendicitis y requirió una segunda operación.
Como si todas estas dificultades no fueran suficiente, se suma un cuadro complicado que revela una salud muy delicada y deteriorada: sufre de diabetes, problemas en la columna que lo obligan a desplazarse en sillas de ruedas, y varias infecciones. Actualmente se encuentra en una sala común compartiendo habitación en unos de los centros médicos más prestigiosos del mundo, famoso por sus excelentes tratamientos de rehabilitación. Sin embargo, estuvo varios días en terapia intensiva, donde se temía por su vida. No puede hablar, se mueve muy poco y cuando intenta comunicarse, es casi imposible entender lo que dice. Su frágil e inestable salud tiene a todo su entorno muy preocupado.

NO LO ABANDONAN. A su lado están incondicionalmente Olga su compañera de toda la vida y la hija de esta, María de 26 años. Olga, siempre estuvo firme al lado de Jorge soportando todo tipo de crisis. Se bancó todos los rumores que a principios de 1981 relacionaban a su marido con su compañera de trabajo Luisa Albinoni, en ‘La peluquería de Don Mateo’, show creado por su amigo Gerardo Sofovich. También lo siguió sin dudarlo, cuando el ex capocómico decidió mudarse a Miami para nunca volver. Lo apoyó sin cuestionamientos cuando ‘el Gordo’ tomó la decisión de convertirse en Pastor evangelista y no se metió entre las peleas que él tenía con su hijo biológico Jorge Porcel Peralta, quien le pedía plata o una pensión para mantenerse, junto a su madre Norma.
Estos últimos fueron noticia hace unos años, cuando las cámaras de televisión encontraron a Norma pidiendo limosna en las cercanías de la estación Acasusso del ramal Tigre. En aquel momento ella sentenció: “No siento lástima ni vergüenza porque esto lo vengo haciendo desde hace varios años. Hay momentos en los que me pongo triste y no entiendo lo que tuve que pasar en mi vida. No sé cómo Jorge pudo convertirse en un hombre duro, sin escrúpulos. Yo pude haber cometido un montón de errores, pero Porcel cometió el peor de todos que fue desaparecer”. Su hijo por su parte, se mostró en todo momento preocupado por la salud de su padre, pero nunca ahorró críticas a su padre ausente. De todas maneras, después de 2001, la relación se fue recomponiendo y según Jorge hijo, ahora hablan seguido por teléfono pero hace tres años que no se ven.

TRAYECTORIA. Famoso por sus películas junto a Alberto Olmedo y por hacer reír burlándose de su propio cuerpo, el ‘Gordo’ Porcel luchó toda su vida contra su problema de sobrepeso, aunque en los últimos tiempos se burlaba de quien empujara su silla de ruedas preguntando si tenía licencia para conducir lechones. Sin embargo, eso no le impidió ser uno de los cómicos nacionales más reconocidos llegando incluso a trabajar con Al Pacino en ‘Carlitos Way’.
Desde su mudanza a Estados Unidos, había dejado la actuación en un segundo plano, dedicándose de lleno a la prédica evangelista y a su restaurante ubicado en Miami Beach. Sus últimos viajes a Buenos Aires, fueron para brindar charlas religiosas y encabezar encuentros evangélicos. En 1999, en la cancha de Huracán sostuvo: “Sólo estoy vivo por la bondad de Dios”. Ahora todos los que lo rodean ruegan que esa bondad no se acabe.

  Luján Araujo | Fotos: Cedoc  
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